Sgeun un etsduio de una uivenrsdiad ignlsea, no ipmotra el odren en el que las ltears etsan ersciats, la uicna csoa ipormtnate es que la pmrirea y la utlima ltera esten ecsritas en la psiocion cocrrtea. El rsteo peuden estar ttaolmntee mal y aun pordas lerelo sin pobrleams...
Un amigo me envió este mensaje que, si bien puede resultar algo gracioso, su contenido va más allá: según él, esas frases se entendían “mejor” que las comunicaciones internas de su empresa. Por supuesto, no se refería a la dislexia gráfica, sino a la impotencia comunicativa de quien sabe y desea transmitir algo, (emisor) y se lo transmite a quien lo ignora, (receptor). Sí, en comunicación lo decisivo no es lo que se dice o se quiere decir, sino lo que la otra persona percibe, interpreta y entiende “en su mundo de sentido”. Y más aún si todo ello genera sintonía con el “objetivo compartido” u “objetivo empresa”.